{"id":11059,"date":"2024-06-12T05:43:06","date_gmt":"2024-06-12T05:43:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/?p=11059"},"modified":"2024-06-12T05:44:43","modified_gmt":"2024-06-12T05:44:43","slug":"viajar-en-camion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/2024\/06\/12\/viajar-en-camion\/","title":{"rendered":"VIAJAR EN CAMI\u00d3N"},"content":{"rendered":"\n<p>JORGE IBARGUENGOITIA<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Se considera que viajar en cami\u00f3n es un placer, una necesidad o una desgracia, seg\u00fan el grado de<br>candidez y de optimismo del observador.<br>Yo lo considero m\u00e1s bien un arte, que hay que aprender y dominar. En mis largos a\u00f1os de usuario<br>de camiones he logrado descubrir y establecer las reglas que voy a expresar a con-tinuaci\u00f3n, con el<br>fin de que si a alg\u00fan lector le puede interesar, se sirva de ellas.<br>Para esperar un cami\u00f3n: hay que hacerlo rezando el rosario, pidi\u00e9ndole a Dios que no venga muy<br>lleno y que el conductor quiera pararse; al esperar un cami\u00f3n hay que correr constantemente de<br>un lado a otro de la cuadra, tratando de leer los letreros de una hilera de camiones que est\u00e1n,<br>cada uno, oculto por el de enfrente. Hay que observar tambi\u00e9n el sem\u00e1foro que rige la circulaci\u00f3n<br>de la cuadra, avanzar hacia el centro cuando est\u00e1 en alto, y retroceder hacia la esquina cuando<br>est\u00e1 en siga.<br>Para abordar el cami\u00f3n: hay que ser el primero en el abordaje, golpeando, si es necesario, a las<br>mujeres reum\u00e1ticas y a las madres de familia, con prole, que estorban el paso, sin hacer caso de<br>los gritos de &#8220;\u00a1ya no hay caballeros en M\u00e9xico!&#8221;<br>A bordo: hay que bloquear la entrada y pagar con un billete de veinte pesos, para obligar al<br>conductor a arrancar antes de que acabe de subir todo el pasaje. Hay que recordar esta m\u00e1xima:<br>cada pasajero es un enemigo, mientras menos haya, mejor.<br>Si el cami\u00f3n va repleto, se abre uno paso a codazos, diciendo siempre &#8220;con permiso&#8221;, hasta llegar<br>a los lugares transversales, en los que no se sabe si caben tres o cuatro. Una vez all\u00ed, dice uno<br>&#8220;h\u00e1game un campito&#8221;, y sin esperar m\u00e1s, se sienta uno encima de dos pasajeros y se pone a leer el<br>peri\u00f3dico. En la mayor\u00eda de los casos alguna de las dos v\u00edctimas se levantar\u00e1 furiosa y se ir\u00e1.<br>Entonces ya puede uno ocupar c\u00f3modamente el espacio libre.<br>En el caso de que se desocupe el lugar de junto, hay que abrirse de piernas y fingirse dormido o<br>babear, con el objeto de evitar que alguien se siente. Mientras m\u00e1s alejado est\u00e9 uno de los dem\u00e1s<br>pasajeros, mejor.<br>Comportamiento hacia las mujeres: las mujeres en los camiones no tienen ninguna prioridad, ya<br>bastante hemos hecho permiti\u00e9ndoles votar y hacer ridiculeces en p\u00fablico. Si se acerca una<br>anciana dando tumbos y le pregunta a uno: &#8220;Ay, se\u00f1or, \u00bfno se compadece usted de m\u00ed?&#8221;, hay que<br>contestar: &#8220;No&#8221;.<br>Si el cami\u00f3n va vac\u00edo y somos j\u00f3venes, muy j\u00f3venes, estudiantes de preparatoria, por ejemplo, hay<br>que subirse en bola y echando relajo.<\/p>\n\n\n\n<p>El momento de subirse en un cami\u00f3n representa una de las pocas oportunidades que tiene un<br>joven de expresarse en p\u00fablico y dar a conocer su personalidad. Para lograr esto conviene hablar a<br>voz en cuello y decir frases llenas de originalidad, como: &#8220;El de atr\u00e1s paga, chofer&#8221;, correr hacia el<br>extremo posterior del cami\u00f3n, meti\u00e9ndoles zancadillas a los compa\u00f1eros y sentarse en el \u00faltimo<br>asiento, forcejeando.<br>Una vez sentado, si hay compa\u00f1eros de uno en la calle, conviene gritarles algo ingenioso, como<br>por ejemplo: &#8220;Ese Tiras, \u00bfD\u00f3nde dejaste al Cejas?&#8221; Si no los hay, conviene quitarle la pluma al m\u00e1s<br>torpe de los compa\u00f1eros y amenazar con arrojarla por la ventanilla. Esto provoca una griter\u00eda y un<br>forcejeo que indefectiblemente producen muy buen efecto en los dem\u00e1s pasajeros. Les levantan<br>el \u00e1nimo y les dan ganas de volver a ser j\u00f3venes para echar relajo.<br>Si somos una joven bella, hay que subirse al cami\u00f3n moviendo la melena poniendo cara de &#8220;Ay,<br>qu\u00e9 desgracia! \u00a1Yo aqu\u00ed! \u00a1Si yo soy de Mustang!&#8221; Luego, hay que sentarse junto a otra dama, por<br>miedo a que nos toquen las piernas.<br>Si se sube uno con ni\u00f1os, no hay que ser ego\u00edsta. Hay que permitirles entrar en contacto con los<br>dem\u00e1s pasajeros, que probablemente han sido privados por la naturaleza de la dicha de ser padres<br>o madres. A los ni\u00f1os hay que permitirles jugar con las solapas del se\u00f1or de junto, con los pelos de<br>la se\u00f1ora de adelante y lamerle la mano al que va agarrado de la manija de enfrente.<br>El cami\u00f3n es nuestro hogar, aunque sea por un momento. Mientras viajamos en \u00e9l hay que actuar<br>con toda naturalidad, como si estuvi\u00e9ramos en nuestra propia casa. Si estamos cansa-dos,<br>echamos un sue\u00f1o, si tenemos catarro, escupimos en el piso, si tenemos hambre, comemos un<br>mango. Si se sube un cantante o recitador, hay que ponerle atenci\u00f3n, aunque despu\u00e9s no le<br>demos ni un quinto.<br>Si bien hay que conservarlos a distancia, conviene ser amables con nuestros compa\u00f1eros de viaje.<br>Si uno de ellos ha venido escupiendo, por ejemplo, conviene que al levantarnos para bajar del<br>cami\u00f3n le digamos, a guisa de despedida: &#8220;Lo felicito. Ha escupido usted 14 veces. Es un r\u00e9cord.&#8221;<br>Estas son cosas que levantan el \u00e1nimo. Si alguien va viajando en el estribo, en vez de decirle<br>&#8220;qu\u00edtate, estorbo&#8221;, conviene decirle:&#8221; All\u00ed va usted bien, no estorba nada&#8221; y darle un pisot\u00f3n.<br>Por \u00faltimo, hay que recordar que el conductor de un cami\u00f3n es como el capit\u00e1n de un barco. \u00c9l<br>sabe d\u00f3nde para y hay que aceptar sus determinaciones, aunque nos lleve tres cuadras m\u00e1s lejos,<br>nos deje a media calle, entre coches desaforados, o nos obligue a bajarnos en un charco.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong><em>Recuperado del libro, La Ciudad de M\u00e9xico, Antolog\u00edas de lecturas siglos XVI-XX de la Secretaria de<br>Educaci\u00f3n P\u00fablica<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"840\" height=\"560\" src=\"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/840_560.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11060\" srcset=\"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/840_560.jpeg 840w, http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/840_560-300x200.jpeg 300w, http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/840_560-768x512.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 840px) 100vw, 840px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JORGE IBARGUENGOITIA Se considera que viajar en cami\u00f3n es un placer, una necesidad o una desgracia, seg\u00fan el grado decandidez y de optimismo del observador.Yo lo considero m\u00e1s bien un arte, que hay que aprender y dominar. En mis largos a\u00f1os de usuariode camiones he logrado descubrir y establecer las reglas que voy a expresar &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"\" href=\"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/2024\/06\/12\/viajar-en-camion\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">VIAJAR EN CAMI\u00d3N<\/span> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11060,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-11059","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas"],"uagb_featured_image_src":{"full":["http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/840_560.jpeg",840,560,false],"thumbnail":["http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/840_560-150x150.jpeg",150,150,true],"medium":["http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/840_560-300x200.jpeg",300,200,true],"medium_large":["http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/840_560-768x512.jpeg",768,512,true],"large":["http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/840_560.jpeg",840,560,false],"1536x1536":["http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/840_560.jpeg",840,560,false],"2048x2048":["http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/840_560.jpeg",840,560,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"wordpressuser","author_link":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/author\/wordpressuser\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"JORGE IBARGUENGOITIA Se considera que viajar en cami\u00f3n es un placer, una necesidad o una desgracia, seg\u00fan el grado decandidez y de optimismo del observador.Yo lo considero m\u00e1s bien un arte, que hay que aprender y dominar. En mis largos a\u00f1os de usuariode camiones he logrado descubrir y establecer las reglas que voy a expresar&hellip;","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11059","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11059"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11059\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11063,"href":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11059\/revisions\/11063"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11060"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11059"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11059"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11059"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}