{"id":4907,"date":"2023-04-17T23:46:35","date_gmt":"2023-04-17T23:46:35","guid":{"rendered":"http:\/\/el-semillero"},"modified":"2023-11-30T03:18:10","modified_gmt":"2023-11-30T03:18:10","slug":"el-semillero","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/2023\/04\/17\/el-semillero\/","title":{"rendered":"EL SEMILLERO"},"content":{"rendered":"<p><b>\u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>A muchos capitalinos los meses de encierro por la pandemia nos acercaron a la naturaleza; tuvimos tiempos de atender las plantas que ten\u00edamos en la casa, el balc\u00f3n o jard\u00edn y disfrutamos de su evoluci\u00f3n. Los caminadores, sin tr\u00e1fico y sin gente, pudimos apreciar los \u00e1rboles y flores de las calles y parques de nuestro entorno.<\/p>\n<\/p>\n<p>Ya hace algunos a\u00f1os que comenz\u00f3 el inter\u00e9s por los huertos familiares que aprovechan cualquier sitio donde entre aire y sol: azoteas, balcones, jardines o zotehuelas. Si ha cultivado algo coincidir\u00e1 conmigo en que nunca ha probado un producto mas sabroso. No importa que sea una zanahoria medio raqu\u00edtica o una calabacita enana, su frescura y haberla sembrado con sus propias manos la hace m\u00e1s suculenta.<\/p>\n<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/cronymem.files.wordpress.com\/2023\/04\/1ee6c-9a9cc3_abf5c1ec48434ff88ba7c552381c8441mv2.png\"> <\/p>\n<p>Una gran noticia para quienes viven en la zona central de la ciudad es que no tienen que ir a los viveros de Coyoacan o a Xochimilco para comprar semillas o fertilizantes. En el coraz\u00f3n del Centro Hist\u00f3rico se encuentra, desde hace m\u00e1s de 100 a\u00f1os, todo lo que necesita para tener una planta, huertito familiar, rancho o un bosque.<\/p>\n<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de toda clase de semillas agr\u00edcolas, forestales y para la floricultura, hay fertilizantes e insecticidas -algunos org\u00e1nicos-, herramientas especializadas y un amplio surtido de libros sobre todos los temas relacionados: jardiner\u00eda, ciencias de la alimentaci\u00f3n, agr\u00edcolas, ap\u00edcola y flor\u00edcolas. Tienen manuales para cultivar su huerto con explicaciones precisas de la mejor manera de fertilizar y de combatir las plagas.<\/p>\n<\/p>\n<p>El lugar lo traslada a los albores del siglo XX con sus antiguos pisos, mostradores y estantes de madera oscura que llegan hasta el techo, cubiertos de m\u00faltiples cajoncitos con letreros que anuncian las semillas que resguardan. Hay todas las que se pueda imaginar: distintas variedades de cada vegetal, hierbas de olor y medicinales, flores y frutas. Tambi\u00e9n para reforestar; aqu\u00ed puede adquirir su bosque de pinos si tiene la edad y paciencia para verlos crecer. Los encargados lo asesoran sobre lo que m\u00e1s le conviene, segun el gusto y el espacio con que cuenta o si tiene alguna plaga o una planta tristona.<\/p>\n<p>Hablamos de El Semillero, una tienda que se fund\u00f3 en 1910, por un ingeniero agr\u00edcola italiano que vino a trabajar en la naciente industria del vino en el norte de M\u00e9xico. Al poco tiempo comenz\u00f3 la agitaci\u00f3n revolucionaria y Bartolom\u00e9 Trucco opt\u00f3 por mudarse a la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<\/p>\n<p>Abri\u00f3 un peque\u00f1o local de venta de semillas en el Callej\u00f3n de la Condesa que tuvo mucha aceptaci\u00f3n y, al poco tiempo, se mud\u00f3 a un sitio m\u00e1s amplio en la avenida 5 de Mayo 10. Y aqu\u00ed sigue, con su misma marquesina roja, ya un poco deslavada que anuncia con grandes letras El Semillero, sus mismas vitrinas y umbroso interior donde se detuvo el tiempo.<\/p>\n<\/p>\n<p>La calle de 5 de Mayo conserva varios establecimientos centenarios, no obstante ser de las m\u00e1s \u201cj\u00f3venes\u201d del Centro Hist\u00f3rico. Naci\u00f3 como un peque\u00f1o callej\u00f3n que abri\u00f3 Hern\u00e1n Cort\u00e9s en medio de su inmensa mansi\u00f3n, que ocup\u00f3 el lugar del palacio de Axayacatl, el padre del Tlatoani Moctezuma y donde generosamente aloj\u00f3 al conquistador y sus huestes.<\/p>\n<\/p>\n<p>Un arco daba paso a la callejuela que ten\u00eda como prop\u00f3sito tener locales comerciales en renta. Se conoci\u00f3 como callej\u00f3n del Arquillo y al paso del tiempo, en la medida que la propiedad se fraccion\u00f3 se extendi\u00f3. Esto se aceler\u00f3 con la aplicaci\u00f3n de las Leyes de Reforma, que demolieron varios conventos y la calle se ampli\u00f3 un tramo m\u00e1s. A fines del siglo XIX, a la altura de lo que hoy es Bolivar, se levantaba el Teatro Nacional, preciosa construcci\u00f3n del arquitecto Lorenzo de la Hidalga. Para las fiestas del Centenario de la Independencia, Porfirio D\u00edaz lo mand\u00f3 demoler para ampliar la calle y que desembocara en el que ser\u00eda un nuevo gran teatro, que es el Palacio de Bellas Artes.<\/p>\n<\/p>\n<p>Luego hablaremos de otros a\u00f1ejos establecimientos; por lo pronto vamos a comer a uno de ellos, que se encuentra en la esquina del mismo inmueble que ocupa El Semillero. Es el Bar La \u00d3pera, que comenz\u00f3 como una confiter\u00eda que fundaron dos francesas, adonde sol\u00edan ir los asistentes al Teatro Nacional despu\u00e9s de las funciones de \u00f3pera. A ra\u00edz de la revoluci\u00f3n cambiaron el giro y lo volvieron cantina y&#8230;hasta la fecha. Conserva la coqueta decoraci\u00f3n afrancesada original y una preciosa barra de maderas finas. La carta es amplia con platillos de la comida mexicana y espa\u00f1ola<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio A muchos capitalinos los meses de encierro por la pandemia nos acercaron a la naturaleza; tuvimos tiempos de atender las plantas que ten\u00edamos en la casa, el balc\u00f3n o jard\u00edn y disfrutamos de su evoluci\u00f3n. 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