{"id":5297,"date":"2023-04-17T23:46:35","date_gmt":"2023-04-17T23:46:35","guid":{"rendered":"http:\/\/cronista-esencial"},"modified":"2023-11-30T03:27:18","modified_gmt":"2023-11-30T03:27:18","slug":"cronista-esencial","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/2023\/04\/17\/cronista-esencial\/","title":{"rendered":"CRONISTA ESENCIAL"},"content":{"rendered":"<p><b>\u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Para tener una idea de lo que era la vida en la Ciudad de M\u00e9xico en los a\u00f1os 40 del siglo XIX, es esencial leer \u201cLa Vida en M\u00e9xico\u201d de madame Calder\u00f3n de la Barca. La autora es Frances Erskine Inglis, mujer inteligente, sensible y culta, de origen escoc\u00e9s. Muy joven lleg\u00f3 a Boston, Estados Unidos, con su madre y hermanas, para establecer una escuela para se\u00f1oritas. Pronto hicieron muy buenas relaciones, entre otros, con el historiador William H. Prescott y el diplom\u00e1tico espa\u00f1ol \u00c1ngel Calder\u00f3n de la Barca, con quien se cas\u00f3 en esa ciudad.<\/p>\n<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/cronymem.files.wordpress.com\/2023\/04\/4acd0-9a9cc3_289c5abc654444359c476115b456408cmv2.jpg\"> <\/p>\n<p>En alguna ocasi\u00f3n platicamos que lo acompa\u00f1\u00f3 a M\u00e9xico, cuando lo designaron como el primer ministro plenipotenciario de Espa\u00f1a en nuestro pa\u00eds, despu\u00e9s de la Independencia. Llegaron a fines de diciembre de 1839 y permanecieron hasta enero de 1842. Durante su estancia, la inquieta escocesa a quien se conoc\u00eda como Madame Calder\u00f3n de la Barca, recorri\u00f3 varios lugares del pa\u00eds y pr\u00e1cticamente toda la Ciudad de M\u00e9xico y sus alrededores. Su posici\u00f3n diplom\u00e1tica le abri\u00f3 m\u00faltiples puertas, permiti\u00e9ndole entablar relaciones con diversos sectores de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>Sus experiencias las plasm\u00f3 en deliciosas cartas que envi\u00f3 a su familia, de las que se seleccionaron 54, que fueron publicadas en Boston y Londres en 1843. Con el t\u00edtulo \u201cLife in Mexico during a residence of two years in that country\u201d.<\/p>\n<p>Fue un \u00e9xito de librer\u00eda, no obstante que el autor era desconocido, pues buscando el anonimato solo aparec\u00edan unas iniciales.<\/p>\n<\/p>\n<p>Desde luego en M\u00e9xico fue identificada de inmediato y suscit\u00f3 comentarios encontrados. Su visi\u00f3n en general es positiva sin dejar de ser cr\u00edtica, lo que no gust\u00f3 a ciertos sectores de la sociedad; por mencionar a algunos: a Manuel Payno, le pareci\u00f3 que las cartas no eran m\u00e1s que \u201cs\u00e1tiras\u201d. Por otra parte, Manuel Toussaint, la consider\u00f3 \u201cla descripci\u00f3n m\u00e1s detallada y sugestiva de nuestro pa\u00eds\u201d. La realidad es que da una idea muy clara de la manera de vivir y pensar de la \u00e9poca, con sus luces y sombras.<\/p>\n<\/p>\n<p>Al conocer las reacciones negativas sobre el libro se sinti\u00f3 muy mortificada, y le preocup\u00f3 haber lastimado a personas con quien hab\u00eda tenido amistad y afecto profundo. Lo cierto es que eran cartas a su familia, en donde con sinceridad y candor contaba sus impresiones. Eso precisamente es lo que le da gran valor a sus testimonios. No pens\u00f3 al escribirlas, que nadie fuera de su \u00e1mbito \u00edntimo las iba a leer.<\/p>\n<\/p>\n<p>Curiosamente casi nadie de los que la conocieron escribi\u00f3 acerca de ella. Una excepci\u00f3n es la que relata en su diario el destacado yucateco Justo Sierra O&#8217;Reilly, quien dice: \u201cEn la primera visita que tuve el honor de hacerle a don \u00c1ngel en Washington, me present\u00f3 a su esposa. Madame Calder\u00f3n me era ya conocida como escritora, pues hab\u00eda le\u00eddo un libro suyo sobre M\u00e9xico, escrito con bastante talento y gracia, si bien algunas de sus opiniones no me parec\u00edan muy justas&#8230; Me recibi\u00f3 con la cortes\u00eda y amabilidad que le son caracter\u00edsticas y hacen agradable su trato social&#8230;Puedo afirmar que no le gusta mucho que se hagan alusiones a su libro, y evita la ocasi\u00f3n de hablar de \u00e9l. Madame Calder\u00f3n habla con soltura los principales idiomas modernos; es de una instrucci\u00f3n exquisita, y era el alma de la brillante sociedad que en su casa se reun\u00eda.\u201d<\/p>\n<\/p>\n<p>En Canal 11, se realiz\u00f3 un programa sobre este fascinante personaje y su libro. Se alternan escenas en las que aparece la actriz Damayanti Quintanar, representando a madame Calder\u00f3n, con una charla comentando la obra, entre la autora de estas l\u00edneas y el escritor Gonzalo Celorio. Actualmente se puede ver por Utube.<\/p>\n<\/p>\n<p>El programa se grab\u00f3 en el Museo Casa de la Bola, la maravillosa mansi\u00f3n en Tacubaya, que muestra como viv\u00eda una familia opulenta en el siglo XIX. El marco no pod\u00eda ser mejor, pues inclusive se sabe que la escocesa visit\u00f3 esa casa.<\/p>\n<p>Cerca del museo en Victoriano Zepeda 80, se encuentra Casa Merlos, que brinda excelente cocina poblana. Imperdibles las chalupitas, los huauzontles en mole y los bisteces de metate.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio Para tener una idea de lo que era la vida en la Ciudad de M\u00e9xico en los a\u00f1os 40 del siglo XIX, es esencial leer \u201cLa Vida en M\u00e9xico\u201d de madame Calder\u00f3n de la Barca. 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