{"id":5687,"date":"2023-04-17T23:46:35","date_gmt":"2023-04-17T23:46:35","guid":{"rendered":"http:\/\/epidemias-en-la-historia"},"modified":"2023-11-30T03:36:39","modified_gmt":"2023-11-30T03:36:39","slug":"epidemias-en-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.ciudadymemoria.cdmx.gob.mx\/index.php\/2023\/04\/17\/epidemias-en-la-historia\/","title":{"rendered":"EPIDEMIAS EN LA HISTORIA"},"content":{"rendered":"<p><b>\u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>En abril de 2009 publiqu\u00e9 una cr\u00f3nica en el peri\u00f3dico La Jornada, a ra\u00edz de la epidemia causada por un virus desconocido. Fueron tiempos terribles, pero todo pas\u00f3 y nos recuperamos. En estos momentos tan dif\u00edciles quiero compartirla con ustedes queridos lectores:<\/p>\n<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/cronymem.files.wordpress.com\/2023\/04\/9a521-9a9cc3_f84c207c21884c5fad46518d51e8703fmv2.jpg\"> <\/p>\n<p>Desde los aciagos d\u00edas posteriores a los terremotos de 1985 no hab\u00edamos vuelto a ver tan triste nuestra amada Ciudad de M\u00e9xico. Se siente un ambiente de desolaci\u00f3n: las calles semivacias, los caf\u00e9s, restaurantes, fondas y dem\u00e1s sitios de encuentro cerrados, con improvisados letreros en las puertas que anuncian la medida, gente sin rostro, embozada con tapabocas y la mirada triste o angustiada.<\/p>\n<p>Son los efectos del nuevo virus de influenza porcina, aunque ahora dicen que en realidad no viene del puerco, pero por lo pronto ya le cancelaron a M\u00e9xico la compra de carne de cerdo en el extranjero. Las ultimas cifras del d\u00eda que escrib\u00ed est\u00e1 cr\u00f3nica, jueves 30 de abril, son de un total de ocho muertos comprobados por la OMS, as\u00ed es que el virus no parece ser letal. Seg\u00fan especialistas en la mayor\u00eda de los casos se cura s\u00f3lo, como las gripas. Aunque todav\u00eda no hay vacuna, Si medicamentos que lo alivian, lo cual sucede con gran rapidez. La eficaz actuaci\u00f3n gubernamental ha sido reconocida en todo el mundo y la situaci\u00f3n parece estar bajo control.<\/p>\n<\/p>\n<p>Los costos en muchos sentidos han sido terribles; las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas, incuantificables. La medida que tom\u00f3 el gobierno capitalino de cerrar todos los sitios de comer o tomar un caf\u00e9, fue para muchos exagerada e innecesaria, ya que ten\u00edan de por s\u00ed muy baja concurrencia con lo que era inaplicable el argumento de las aglomeraciones; esto ha provocado p\u00e9rdidas de alrededor de 150 millones de pesos diarios y pone en riesgo 450 mil empleos directos y 900 mil indirectos.<\/p>\n<\/p>\n<p>El comportamiento de la poblaci\u00f3n ha sido ejemplar al acatar las instrucciones que los medios difunden interminablemente; esta capacidad de comunicar masivamente y los avances de la medicina son dichas que nuestros antepasados no tuvieron, por lo que las<\/p>\n<p>epidemias los diezmaban despiadadamente.<\/p>\n<\/p>\n<p>Recordemos lo que dice el Calendario de Navarro de 1851 sobre la epidemia del c\u00f3lera que azot\u00f3 a la Ciudad de M\u00e9xico un a\u00f1o antes: \u201cLas calles silenciosas y desiertas en que resonaban a distancia los pasos precipitados de alguno que corr\u00eda en pos de auxilio; las banderas amarillas, negras y blancas que servian de aviso de la enfermedad; las boticas apretadas de gente; los templos con las puertas abiertas de par en par con mil luces en los altares, la gente arrodillada con los brazos en cruz y derramando l\u00e1grimas&#8230;A gran distancia el chirrido l\u00fagubre de carros que atravesaban llenos de cad\u00e1veres.<\/p>\n<\/p>\n<p>\u201cLos panteones de Tlaltelolco, San L\u00e1zaro, el Caballete y otros, rebozaban de cuerpos: de los accesos de terror, de los alaridos de duelo se pasaban en aquellos lugares a las alegr\u00edas locas y las escenas de escandalosa griter\u00eda, interrumpida por cantos l\u00fagubres y por ceremonias religiosas. En el interior de las casas todo eran fumigaciones, riegos de vinagre y cloruro, calabazas con vinagre atr\u00e1s de las puertas, la cazuela solitaria del arroz y la parrilla en el brasero, y frente a los santos, las velas encendidas\u201d.<\/p>\n<\/p>\n<p>El \u201cmetodo curativo\u201d era peor que la enfermedad: \u201cAl primer s\u00edntoma de ataque, propine grandes locaciones sobre el espinazo, los ri\u00f1ones y el vientre alternativamente con aguardiente alcanforado y agua sedativa durante un cuarto de hora; en seguida friegas sobre las mismas partes con pomada alcanforada; al mismo tiempo se administrar\u00e1 al enfermo cinco gramos de ac\u00edbar en varias tomas con copitas de aguardiente alcanforado. Se le administrar\u00e1 un lavativa verm\u00edfuga. Se le aplicar\u00e1 sobre el vientre una cataplasma vem\u00edfuga haci\u00e9ndole al mismo tiempo las friegas de pomada alcanforada sobre el espinazo. Si el mal resistiera a estos remedios, en \u00faltimo caso se administrar\u00e1n dos granos de calomelano en polvo, o 12 granos en pedacitos y en seguida aceite de ricino\u201d. Despu\u00e9s&#8230;. \u201cdescanse en paz\u201d \u00bfno cree usted?.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio En abril de 2009 publiqu\u00e9 una cr\u00f3nica en el peri\u00f3dico La Jornada, a ra\u00edz de la epidemia causada por un virus desconocido. Fueron tiempos terribles, pero todo pas\u00f3 y nos recuperamos. 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